Mayo 2019

 

El asilo es un derecho reconocido en la Constitución Española que consiste en la protección que proporciona España a los extranjeros no comunitarios o a los apátridas, a quienes se reconozca la condición de refugiado de acuerdo a lo establecido en la ley.

 

Según esto, ¿a quién se le consideraría refugiado para obtener el asilo? A toda persona que, debido a fundados temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, opiniones políticas, pertenencia a determinado grupo social, de género u orientación sexual, se encuentra fuera del país de su nacionalidad y no puede o, a causa de dichos temores, no quiere, acogerse a la protección de tal país. También lo será la persona apátrida que, careciendo de nacionalidad y hallándose fuera del país donde antes tuviera su residencia habitual, por los mismos motivos no puede o, a causa de dichos temores, no quiere, regresar a él.

 

Todo ello deberá ser debidamente acreditado, probando que las causas son lo suficientemente graves por su naturaleza o carácter reiterado como para constituir una violación grave de los derechos fundamentales, o bien ser una acumulación lo suficientemente grave de varias medidas, incluidas las violaciones de derechos humanos, como para afectar a una persona.

 

También existe el derecho a la protección subsidiaria, que está al mismo nivel que el derecho al asilo. La única diferencia es que no reúnen las condiciones de refugiado como tal. Se le otorga a las personas de otros países y a los apátridas que, sin reunir los requisitos para obtener el asilo o ser refugiados, si regresasen a su país de origen en el caso de los nacionales o, al de su anterior residencia habitual en el caso de los apátridas, se enfrentarían a un riesgo real de sufrir alguno de los daños graves que se explicarán a continuación, y que no pueden o, a causa de dicho riesgo, no quieren, acogerse a la protección del país de que se trate.

 

El trámite de asilo en España comienza solicitando una cita ante la oficina correspondiente, pidiendo poder quedarte en España. Al finalizar la cita, te expiden un documento, conocido como tarjeta blanca, que hace constar que has solicitado la protección y que dicha solicitud está en proceso de admisión a trámite. En principio, dicha resolución suele tardar un mes desde la solicitud y que te la admitan no significa que te vayan a conceder el asilo o la protección subsidiaria, solamente te afirma que el procedimiento continuará hasta resolución definitiva.

Una vez admitida a trámite la solicitud de asilo, emite entonces el “Documento acreditativo de la condición de solicitante en tramitación de protección internacional”, comúnmente llamado tarjeta roja. Esta tiene una vigencia de seis meses, y no te autoriza a trabajar en España; aunque como incluye el NIE, te va a poder permitir ciertas ventajas, tales como tener tarjeta sanitaria o poder abrir una cuenta bancaria.

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