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Custodia compartida de un bebé entre padres no casados: qué ocurre y cómo funciona

Cuando dos personas tienen un hijo en común pero no están casadas, surgen dudas frecuentes al separarse respecto a la custodia de los hijos, especialmente si se trata de un bebé. ¿Qué derechos tienen ambos progenitores? ¿Es posible la custodia compartida sin matrimonio? ¿Cómo se determina quién se queda con el bebé? ¿Qué régimen de visitas aplica? A continuación se explica todo lo que dice la legislación española vigente y cómo se aplica en la práctica.

¿Se puede tener custodia compartida si los padres no están casados?

Sí. La legislación española no exige que los progenitores estén casados para que exista custodia compartida. Lo relevante es la relación legal-maternofilial y paternofilial que nace con el nacimiento del hijo, no si hubo matrimonio. 

Algunos puntos importantes:

  • Tener el reconocimiento de la paternidad/maternidad (inscripción en el Registro Civil) es básico para que el progenitor no conviviente pueda ejercer derechos.
  • Cuando hay acuerdo entre los progenitores, pueden pactar la custodia compartida, aunque no estuviesen casados. Si ese acuerdo existe, se formaliza mediante convenio regulador. 
  • Si no hay acuerdo, se recurre al procedimiento judicial, que decidirá basándose en pruebas, informes, circunstancias familiares y siempre con objetivo del interés del menor. 

Factores que consideran los jueces al determinar la custodia con padres no casados

Cuando los progenitores no están casados y solicitan judicialmente la custodia de un bebé, los jueces valoran una serie de factores esenciales, con el fin de proteger el interés superior del menor. La edad del bebé es uno de los criterios clave. En casos de lactantes o menores de entre 0 y 2 años, el juez suele prestar especial atención al vínculo materno, la alimentación (como la lactancia materna), los patrones de sueño y la necesidad de una presencia estable y constante.

 

El vínculo afectivo que tiene el bebé con cada progenitor también es determinante. Se evalúa quién ha sido la figura cuidadora principal, quién se ha ocupado de la alimentación directa, los cuidados diarios, y con quién tiene el bebé una mayor vinculación emocional. Este aspecto se combina con la atención práctica, es decir, si el padre o la madre dispone de horarios flexibles, si puede adaptarse al ritmo y necesidades del menor, y si cuenta con recursos personales o familiares para su cuidado (como apoyo de abuelos o disponibilidad de vivienda adecuada).

 

Otro elemento que los jueces tienen en cuenta es la residencia y proximidad geográfica entre los progenitores. La cercanía facilita los traslados, los regímenes de visitas y la continuidad en las rutinas del menor, sin generar estrés o alteraciones innecesarias. A su vez, la estabilidad emocional del entorno cobra gran relevancia. Se valora si ambos hogares ofrecen un ambiente seguro, libre de violencia o conductas negligentes, así como el nivel de conflicto entre los progenitores, ya que una relación altamente conflictiva puede afectar negativamente al bienestar del niño.

 

Finalmente, si el bebé presenta necesidades especiales de salud, o si se encuentra en una etapa en la que la lactancia materna es fundamental, estos factores serán especialmente valorados. En estos casos, se da prioridad a la atención sanitaria adecuada, la cercanía a centros médicos y la posibilidad de mantener el régimen de alimentación más beneficioso para el menor. En resumen, la decisión judicial sobre la custodia con padres no casados responde a una evaluación integral del entorno, las capacidades y el compromiso real de cada progenitor con el bienestar del hijo o hija.

Tipos de custodia más habituales entre padres no casados

  • Custodia monoparental: uno de los progenitores (usualmente la madre) se queda con la guarda y custodia del bebé. El otro progenitor tiene régimen de visitas y obligación de alimentos.
  • Custodia compartida: ambos progenitores se turnan cuidando del bebé. Puede ser con residencia alternante o periodos fijos. En bebés, se analiza con más detalle cuándo es viable, porque las rutinas (alimentación, sueño, estabilidad) muchas veces obligan a mayor tiempo con un progenitor (habitualmente la madre) al principio.
  • Custodia progresiva o evolutiva: se comienza con una custodia monoparental principalmente por un progenitor, pero con un plan previsto para ir aumentando gradualmente la participación del otro progenitor conforme el bebé crezca y gane autonomía, o conforme mejoren las circunstancias (trabajo, vivienda, horarios).

Qué ocurre con la patria potestad

  • Ambos progenitores tienen automáticamente la patria potestad al registrarse el nacimiento del bebé, sin importar estado civil (casados o no)..
  • Incluye decisiones sobre salud, educación, representación legal, etc.

 

El procedimiento legal para la custodia de un bebé con padres no casados

Cuando no hay acuerdo entre los progenitores, o cuando uno de ellos impone condiciones, se sigue este procedimiento:

  1. Presentar demanda de medidas paternofiliales ante el Juzgado de Primera Instancia competente del domicilio del bebé.

  2. Acompañar certificado de nacimiento, documentación que pruebe identidad y relación con los progenitores, y pruebas de quién ha cuidado hasta ahora del niño.

  3. Se pueden pedir informes sociales, psicológicos o del equipo psicosocial del juzgado para valorar la situación familiar.

  4. El juez fija medidas provisionales sobre custodia, visitas, pensión alimenticia si procede, mientras se decide lo definitivo.

  5. En la sentencia, si se estima, se dicta la guarda y custodia, régimen de visitas, posible custodia compartida o custodia exclusiva, uso de vivienda, contribución económica, etc.

Ventajas y desventajas de la custodia compartida para un bebé

Ventajas:

  • Permite que el bebé tenga contacto frecuente con ambos progenitores desde edades muy tempranas.
  • Favorece que el vínculo con el padre o madre no conviviente no se resienta.
  • Promueve corresponsabilidad parental.
  • Mejora potencialmente la distribución de tareas de cuidado.

Desventajas:

  • Rutinas del bebé (lactancia, sueño, alimentación) se complican si hay muchos traslados.
  • Necesidad de coordinación muy estrecha entre los progenitores.
  • Proximidad de domicilios, horarios compatibles, estabilidad del progenitor no custodio.
  • Poder económico para asumir desplazamientos, adaptaciones, etc.

Particularidades en Custodia de bebés menores de 3 años: 

Para bebés muy pequeños, hay algunas consideraciones que los tribunales suelen valorar con especial atención:

  • Que el progenitor custodio tenga capacidad de atención continua (como para alimentarlo, dormirlo, higiene, etc.).
  • La dependencia física y emocional del bebé, especialmente si aún hay lactancia materna.
  • Que exista un entorno estable, con vivienda adecuada, recursos económicos y apoyo familiar.
  • Que los cambios de domicilio o periodos de alojamiento no perjudiquen al bebé (por estrés, interrupción de rutina, etc.).

Muchas veces, aunque se acuerde custodia compartida, el juez puede establecer que hasta cierta edad el mayor tiempo de convivencia corresponda al progenitor que ha sido la figura principal cuidadora.

Acuerdo mutuo vs sentencia judicial

  • Acuerdo mutuo: si los padres llegan a un convenio regulador donde pactan custodia, visitas, pensión, etc. Esto ahorra tiempo, dinero y reduce conflictos.
  • Judicial: si no hay acuerdo, la custodia será decidida por el juez, basándose en informes, pruebas, circunstancias específicas del bebé y sus progenitores.

 

La custodia compartida con un bebé siendo padres no casados es perfectamente posible en España bajo la legislación vigente. No estar casados no priva de derechos ni obligaciones, incluyendo la patria potestad y la responsabilidad de cuidado.

Lo esencial es que las medidas adoptadas (custodia, visitas, pensión alimenticia, vivienda, etc.) se ajusten al interés superior del menor y que ambos progenitores sean capaces de cumplir con sus obligaciones y responsabilidades. Cuando hay acuerdo, el proceso es más sencillo y menos traumático; cuando no, el sistema judicial, representado por abogados especialistas en derecho de familia, ofrece mecanismos para asegurar que el bebé quede con quien efectivamente cuide y se garantice su bienestar.

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